Haciendo ejercicios en el verano

Durante los largos y fríos días de invierno, anhelamos el ejercicio de verano: el fútbol en el parque, un paseo en bicicleta a lo largo del río, una caminata en las montañas, o simplemente un día en el jardín. Pero cuando la canícula del verano llega, es importante estar preparado. Hacer ejercicio en el calor puede ser peligroso si no se tiene cuidado. Debemos ser conscientes del aumento del calor y la humedad.


Por lo general, nuestros cuerpos son más calientes que el medio ambiente. Cuando eso comienza a cambiar, nuestros músculos regulan el calor liberando sudor, lo que permite que el cuerpo se enfríe a sí mismo. Pero cuando el cuerpo suda, eso se traduce en la pérdida de líquidos.

El agotamiento por calor y el golpe de calor, dos efectos secundarios peligrosos del ejercicio exagerado en el verano, ocurren cuando el cuerpo ya no puede mantener el ritmo, el calor, la humedad o la pérdida de líquido. Si el cuerpo ya no puede enfriarse por sí mismo, comienza a almacenar calor en el interior. La temperatura central empieza a subir y pone los órganos internos y el sistema nervioso central en riesgo.

golpe calorLos signos de agotamiento por calor incluyen fatiga general, debilidad, náuseas, mareos, calambres musculares y un aumento en la temperatura corporal. Las temperaturas superiores a 104 F, incapacidad para sudar, insuficiencia respiratoria aguda y la pérdida del conocimiento pueden ser signos de un golpe de calor, que es mucho más grave y puede conducir a la muerte, según insolación.com.

Todo esto no significa que tengas que abandonar la idea de un gran entrenamiento de verano, sólo tienes que seguir estos pasos para prevenir cualquier complicación.

Sugerencia No. 1: aclimatarse

Cuando el clima se calienta, es necesario aclimatarse al cambio de temperatura. Esto puede tomar hasta 14 días. Se recomienda salir al aire libre de vez en cuando, en la mitad del día cuando hace calor, con el fin de aclimatarse a las condiciones veraniegas.

Recuerde que si está haciendo sus ejercicios de rutina, es mejor dejarlos para  cuando hace más fresco, por ejemplo, por la mañana temprano o por la noche.

Sugerencia No. 2: Mantenerse hidratado
Cuando se trata de ejercicios en el verano, todos los expertos coinciden en que la mayor preocupación es la hidratación. Se pierde 2 ½ tazas de agua aproximadamente por cada libra de peso corporal perdida.
Si la orina es el color limonada, se está bien hidratado. Si es de color más oscuro, entonces hay que comenzar a hidratarse más.

Hay quienes opinan que si estás practicando ejercicios de 4 a 6 horas sin orinar, eso es señal de que no se está bien hidratado. Para mantener una buena hidratación durante un entrenamiento moderado de verano, se recomienda beber 20 onzas de agua dos horas antes del ejercicio, por lo menos 8 onzas de agua poco antes de salir al calor y luego un trago cada 15 o 20 minutos durante el ejercicio. Otra forma de mantenerse mejor hidratado es simplemente beber abundantes líquidos con los alimentos durante todo el día.

Sugerencia No. 3: Avanzar lentamente
Cuando la temperatura aumenta, no intentes salir a establecer un récord personal. Si hay más calor que lo acostumbrado, no trates de hacer lo mismo que hiciste días atrás. Tenga cuidado de querer mantenerse al día con los amigos que están más en forma o que tienen una mayor tolerancia al calor.

IMPORTANTE: Descarga completamente gratis nuestro libro, "El Sol, La Radiación Utraviolata y Usted", una guía para la expocisión correcta al sol y con el que conocerás:

  • Información científica sobre la radiación ultravioleta y el ozono estratosférico.
  • Los riesgos que la exposición a la radiación ultravioleta tiene para la salud.
  • Las medidas que puede tomar para protegerse a sí mismo y a sus hijos.
  • Qué es el índice UV y para qué sirve.
  • Dónde se puede obtener información sobre el índice UV y las maneras de protegerse del sol.